Nada más traspasar la puerta de entrada, se adivina la pasión por los coches del propietario: entre las berlinas que descansan en el porche, destaca su última adquisición, un flamante Rolls Royce Phantom. Su fascinación por las cuatro ruedas se remonta a los tiempos en los que trabajaba como ayudante en el taller de automóviles que su familia tenía en Tánger.

Y por fin encuentro a Jacques Hachuel Moreno. Con aspecto de intelectual despistado, ágil, fibroso, vestido con juveniles vaqueros y con un reloj en cada muñeca (uno clásico y otro deportivo), no es el octogenario renqueante que uno espera hallar. “Lo importante es no echar tripa, ¿sabes? Creo que el envejecimiento empieza cuando comienzas a echar barriga”, señala quien se ha casado en tres ocasiones y es padre amantísimo de siete hijos (cuyas edades oscilan entre los 50 años del mayor y los 18 de sus gemelos) que le han dado seis nietos.

Su completo desayuno de 1.500 calorías, su entrenador personal, sus partidos de tenis, una Blackberry repleta de citas internacionales y, sobre todo, una “bulimia cultural” que no ha decaído con los años, le mantienen lucidísimo y “eternamente joven”. Así lo cree Luz de Châtillon, su secretaria desde hace 30 años, que define a su jefe como un «estratega de los negocios y un ‘gentleman’ divertido y fascinante».

La vivienda, repleta de cuadros, libros y pianos, es un zoco exquisito que refleja el alma de este Marco Polo posmoderno. De las paredes cuelgan cuadros de Andy Warhol, Keith Hering y Jean Michel Basquiat, entre otros. “Warhol vivió en esta casa un año antes de morir. Aquí pintó parte de su serie ‘Pistolas, Cuchillos, Cruces’”, revela.

Bajo el lucernario del vestíbulo, dos imponentes esculturas del artista cinético Jesús Soto. Tras dos horas de entrevista (la primera de carácter personal que concede), este “pianista frustrado” nos deleitará con unas csárdás (baile tradicional húngaro) de Vittorio Monti.

P. Borges escribió que «en un plazo infinito le ocurren a todo hombre todas las cosas». A usted le han ocurrido las suficientes como para concluir que su vida ha sido intensa y fructífera. ¿Suerte o empeño personal?

R. Primero, como dice la canción, “gracias a la vida que me ha dado tanto”. En mi vida se han cruzado personas y circunstancias extraordinarias. Me siento un privilegiado. Pero todo ha ocurrido por pura casualidad, lo que en filosofía se llama “encuentro de series”. Mis padres hubiesen querido ver en mí a un investigador, un pianista notorio, un hombre de reconocimiento internacional…, y en todo eso he sido un fracasado. Por el contrario, me convertí en un mercader.

P. En su discurso de ingreso en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (1992) se definió, efectivamente, como un marchante…

R. Antes de nada, déjeme decirle que, 500 años después de la expulsión de los judíos por los Reyes Católicos, fui el primer judío en ingresar en esta institución, con el reto de modernizar la bellísima Calcografía Nacional.

P. Enhorabuena. ¿Qué tiene Jacques Hachuel de Marco Polo?

R. Ja, ja, ja. Bueno, admiro a Marco Polo, y haber sido (y ser todavía) un mercader es lo fundamental de mi vida. En un mundo tan hostil, el comercio y la acción del mercader puede ser uno de los caminos para que los países vuelvan a encontrarse. Lo creo sinceramente.

P. ¿A qué se debe su frenética actividad en campos tan diversos como el coleccionismo de arte, el mecenazgo cultural o el comercio de petróleo?

R. Vivo con prisas desde que tomé conciencia de que no siempre seguiría vivo. La prisa es consecuencia de una especie de bulimia que me lleva a disfrutar de todo lo que ofrece la vida. De la familia, por encima de todo, pero también de las Artes, la música o la relación con la gente.

P. Como Marco Polo, usted ha traído también «paños finos» de Oriente…

R. Sí, desde 1987 presido la petrolera H-Oil, una compañía privada de exploración y producción de petróleo, gas y minerales, con base en Angola. Pero mi mayor satisfacción es compartir con mi familia ese gusto por la vida…

De repente, como una ninfa salida del jardín de las delicias, aparece su hija Leticia –la quinta de su prole– y se incorpora a la charla. Guapa, cultivada y cosmopolita, es el ojito derecho de papá. Tiene 22 años, acaba de licenciarse en Matemáticas y Estadística por la London School of Economics, habla seis idiomas y disfruta acompañando a su padre en sus viajes por medio mundo. «He aprendido más pegada a papá en estos últimos meses que en todos mis años de estudio», afirma, orgullosa de trabajar en diversas áreas de negocio del grupo petrolero.

P. Su secretaria, Luz, me comentó que siempre está imaginando nuevos negocios, que ve oportunidades donde otros ni las huelen… ¿Visionario?

R. Más que visionario, creo firmemente en dos lemas que procuro llevar a la práctica. El primero es “Sal de tu zona de confort”: la persona que acumula experiencias y se instala en un camino determinado, en mi opinión, se equivoca. Cuando ya está instalada, tiene que salir de esa posición de confort y dar un salto al vacío, aunque sea para darse la torta. El segundo es: “Identifica lo que va a ocurrir y anticípate”.

P. Se ha definido como un “capitalista rojo que siempre creyó en su perfil de ganador dentro del capitalismo”. ¿Lleva el gen tiburón en su ADN?

R. Así me llaman en África. No soy ningún empresario, ni mucho menos un tiburón. No soy un hombre rico.

P. Pues lo parece…

R. Vivo como un rico, nada más.

P. Bien rodeado, por cierto, de ‘picassos’, ‘bacons’ y ‘mirós’… ¿Es cierto que la Colección Hachuel de arte contemporáneo es la primera de España y la tercera del mundo?

R. Eso era antes; ya no. Digamos que estuvo entre las mejores del mundo.

P. ¿Qué criterio sigue para colgar un cuadro en su casa?

R. Es complicado. Hay cuadros que llegan y no pueden convivir con el entorno. Tuvimos un greco y no hubo forma de encajarlo, aunque a mi mujer le encanta El Greco. Estuvo tirado en el suelo, junto a nuestra cama, y al final se lo vendimos al Banco de España.

P. Sus padres le inculcaron su pasión por las Bellas Artes…

R. Sin duda. De niño recuerdo a mi padre tirando de mí, llevándome a galerías o museos, tanto en Tánger como en las ciudades donde se celebraba el salón del automóvil de turno, porque mi familia tenía un negocio de coches. Mi primer empleo fue de ayudante en el taller, revisando motores, y más tarde empecé a vender autos, primero en Tánger y luego en España, donde contribuí a la instalación de Citroën en Vigo. ¡Mi primer coche fue un 2 CV!

P. ¿Cómo recuerda su niñez en la “ciudad internacional” de Tánger (administrada desde 1923 hasta 1956 por varios países, hasta su reincorporación al reino de Marruecos), al abrigo de la Guerra Civil?

R. Con problemas permanentes de adaptación, porque mis padres me metieron en una escuela con 2 años y medio y siempre iba descolgado respecto a mis compañeros. No podía compartir juegos ni aficiones con los mayores.

P. No sé si su madre sigue riñéndole por aporrear el piano…

R. Ja, ja. Siempre dijo que tocaba el piano de forma ruidosa. Eso sí, cuando me fui a estudiar a París me escribía todo el tiempo para decirme que necesitaba ese martilleo insoportable. A sus 99 años, mamá [Estrella Moreno, hija de españoles asentados en Tetuán] sigue siendo una persona de orden.

P. ¿Cómo le marcó el París de Sartre y Simone de Beauvoir, la ciudad donde estudió Comercio y Políticas?

R. Me sentía como un africano ignorante que se encuentra ante las maravillas del mundo y quiere empaparse de todo: jazz, teatro, conciertos… Ya por entonces, padecía esa bulimia cultural. Como las chicas no me hacían mucho caso (por pequeño y por feo, supongo), tenía mucho tiempo disponible y me metía en cualquier manifestación y en cualquier círculo intelectual. Fui delegado de una asociación comunista franco-rusa y abrí el centro judío, sin demasiados correligionarios.

P. ¿Qué conserva de ese espíritu comunista?

R. Soy, básicamente, un hombre de izquierdas…, que está casado con una burgalesa católica y más bien de derechas, ja, ja, ja. El caso es que mis convicciones políticas me llevaron a Cuba para conocer ese comunismo.

Jacques Hachuel desembarcó en la isla en diciembre del 59, casi un año después de que Fidel Castro tomara el poder. Tenía 30 años y estaba harto de vender coches. Por casualidad o “encuentro de series”, acabó asociándose con Cofinanco, un grupo español de comercio exterior, contribuyendo a reanudar el comercio entre España y Cuba. “Franco me convocó varias veces para ayudar a los 400.000 inmigrantes españoles. Básicamente, Cuba entregaba tabaco, azúcar y ron, y recibía machetes de cortar caña y equipamiento agrícola, además de vino, turrón y muñecas por Navidades. Más adelante suministramos a la isla toda su flota pesquera, incluidos algunos cargueros construidos en astilleros españoles”, recuerda. A través de la mediación del magnate Jorge Antonio Chibenian, dueño del concesionario de Mercedes en Argentina y amigo del Che Guevara, Hachuel conoció al líder revolucionario y fue su asesor de comercio exterior durante cinco años.

P. ¿El Che que usted conoció estaba a la altura del personaje histórico?

R. Me divertía. Sufría de insomnio por culpa del asma y eso daba tiempos largos de charleta. Pero muchos de sus proyectos fracasaron. Cuando estuvo en el Instituto de Reforma Agraria inventó una máquina fantasmagórica de cortar caña que nunca llegó a funcionar. No le conocí ningún éxito, salvo con las mujeres, aunque físicamente no era ese Jesucristo de los posters…

P. ¿A los petroleros como usted les afecta la crisis?

R. No, nuestro campo de actividad es ajeno a la actual crisis financiera. El precio del petróleo seguirá subiendo, pero está en niveles aceptables.

P. ¿Vamos hacia una refundación del capitalismo, como dice Sarkozy?

R. Creo que sí. Como ocurrió con el comunismo, el capitalismo liberal es también un fracaso indudable. Los gobiernos han delegado en la iniciativa privada una serie de responsabilidades que a ésta no le incumbían. Debemos ir a otro tipo de capitalismo, con mayor intervención estatal.

P. En los 80, tras vender su participación en Marc Rich & Co., y coincidiendo con la victoria del PSOE de Felipe González, hace fuertes inversiones en nuestro país: compra los grandes almacenes Celso García, la inmobiliaria Urbis, periódicos como ‘El Independiente’… ¿Dinero llama a dinero?

R. Sí, indudablemente, porque el dinero da capacidad de financiación y acceso al poder. Por otra parte, hay gente que se acerca a ti por el brillo; muchas de estas personas te adulan y te proponen todo tipo de negocios, pero por lo general son incapaces de saber si de verdad tienes o no dinero.

P. Durante la Movida, su casa de Puerta de Hierro se convirtió en punto de reunión de la ‘beautiful people’. ¿Le gustaba su papel de anfitrión?

R. A mí siempre me ha gustado hablar con gente y que la gente hable entre sí. Por entonces, invitábamos a financieros, al cura de Vallecas, a grupos como Alaska y los Pegamoides o a cineastas como Pedro Almodóvar. En cierta ocasión, a mi burgalesa [así llama a Marta, su mujer] le dolió que un desalmado apagara su colilla en un ‘kandinsky’.

P. A través de su productora cinematográfica, Tesauro, produjo buena parte de las películas de Almodóvar. ¿En qué circunstancias se conocieron?

R. Almodóvar solía mostrar sus películas de 35 mm en la cafetería de la Torre Madrid, edificio que albergaba las oficinas de Cofinanco donde yo trabajaba. Era la época en que a mí me interesaba el cine ‘underground’ americano. Me atrajo su frescura y le propuse financiar una película. La primera fue ‘Pepi, Luci, Bom…’[1980] Se podría decir que yo le saqué de Telefónica. Por entonces, fundé Tesauro, a través de la cual produje todo su cine posterior, hasta que él montó su propia productora, El Deseo.

P. ¿Cómo juzga la evolución de Almodóvar como cineasta?

R. Le voy a decir sólo una cosa: no he ido a ver su última película.

P. Almodóvar podría haberse inspirado en usted para retratar al malvado productor de cine de ‘Los abrazos rotos’, un multimillonario posesivo enamorado de una bella actriz. ¿Se siente retratado? ¿Acaso Almodóvar le tiene una especial inquina?

R. No, no me siento retratado, pero hay una cosa extraña… Lo normal, cuando dos personas han hecho un camino de iniciación juntos, es que se cree alguna relación de amistad. Pero por alguna razón, él no quiso mantener ese nexo. Quizá prefirió permanecer aséptico ante su productor. La química entre él y yo no funcionó, y tampoco llegó a conectar con mi ex mujer. Admiro toda su trayectoria profesional, pero a nivel personal no hubo nunca ningún calor.

P. Treinta años después de la Movida, ¿ha cambiado mucho el percal?

R. No he sido capaz de identificar algo parecido a la Movida, en que la gente esté muy viva y proteste y proponga. Puede que España esté culturalmente más asentada, pero echo de menos aquella chispa.

P. En unos días cumplirá 80 años y, en su finitud, aún no le han ocurrido todas las cosas. ¿Cuáles desearía que le ocurrieran?

R. (Sonríe) Tengo un sueño imposible: me gustaría asistir a mi propio funeral y escuchar los comentarios de unos y de otros. Me imagino quiénes asistirían: Fidel Castro, Gadafi, Sadam Husein.. Toda esa gente con la que he tenido algún contacto. Asistir en ese cortejo sería enormemente cachondo. Si el Rey le dijo a Chávez: “¿Por qué no te callas?”, a mí me diría: “¿Por qué no hablas?”.

Leer la entrevista completa en ElMundo.es

Via: SMH Blog

Alvaro Hachuel - España
  • En Sonico podrás…
  • Encontrar personas con las que estudiaste, trabajaste o conociste de vacaciones
  • Descubrir y aprender más acerca de las personas que te rodean
  • Compartir fotos, videos e intereses de manera privada

Enviar un mensaje privado a Alvaro Hachuel

Agregar como amigo a Alvaro Hachuel

Amigos de Alvaro Hachuel

Carlos Pedro Baptista

Salim Yasbek

Visto en:

 Alvaro Hachuel, al frente del grupo H-Oil, prepara el portfolio de la operación

Situado en la cima de la grieta de África, donde los embalses trampa de petróleo son numerosas, pero se encuentran en una región inaccesible desgarrado por conflictos civiles, la parte más oriental de la provincia de Ituri podría albergar importantes reservas de petróleo.

Durante los seis últimos meses varias empresas han tratado de poner un pie en la región, sin embargo, se han visto frustrados por las luchas intestinas en el gobierno.

Publicado en DeEconomia

…Quien les habla, como les decía, ha ejercido durante muchos años la arcana profesión de comerciar. Fue, es, un modo como cualquier otro de servir a los hombres, de hacer operativa y fructífera la organización social. Siglos después de aquellos mercaderes que traían sedas finas y especias de Oriente, pero con el mismo espíritu, yo he traído conmigo recursos minerales, materias primas que salen de la tierra y… petróleo. He vivido, pues, muy de cerca la crisis petrolera que, inesperadamente, ha cambiado la faz del mundo, ha quebrado innumerables certidumbres occidentales y ha sido el germen, más remoto o más próximo, de trascendentales convulsiones ideológicas que hoy día están bien a la vista, ante el desconcierto y la falta de iniciativa de algunos que tienen en sus manos el devenir de la Humanidad.

Tras la segunda guerra mundial, todo parece estable, inamovible en el nuevo orden recién creado. Stalin, en la URSS, consolida el colectivismo que es modelo de solidaridad en el este y el oeste; Mao, en China, dogmatiza sobre el socialismo desarrollista del Tercer Mundo; las democracias occidentales se afianzan a pesar del acoso de las utopías… Pronto se advertirán, sin embargo, los primeros síntomas de la crisis.

A finales de la década de los sesenta y a principios de la de los setenta se empiezan a manifestar graves desajustes financieros y monetarios -serias des-harmonías de la melodía mundial, diríamos en el lenguaje esotérico de la música-, sobreviene la inconvertibilidad del dólar, se hace patente, en fin, que el modelo occidental, predominante, tiene serias fisuras. Y acaece, en fin, en 1973, el conflicto del petróleo. Los países de Oriente Medio, hasta entonces proveedores mudos de energía, cogen a contra pie a los políticos, reducen a cenizas sus previsiones. Nunca se había planteado siquiera el mundo occidental la posibilidad de aquel desafío. Los países ricos se empobrecen, pero consiguen adaptarse; sin embargo, el suceso es trágico para las naciones subdesarrolladas o en vías de industrialización. Con todo, aquel suceso constituye la coartada para los responsables económicos que les permite justificar el desorden monetario y financiero que pondrá en jaque a todo el sistema, aparentemente firme e inmutable hasta bien poco antes.

Sea cual sea, en fin, la explicación de la crisis, lo cierto es que aquellos hechos inesperados revelaron la impotencia de la ciencia económica tradicional, incapaz de hacer frente a las bruscas mutaciones de los factores económicos, así como de ofrecer opciones alternativas a los procesos de producción, ni respuestas a la evolución de las necesidades del ser humano.

Pero tampoco aquella crisis indujo el necesario esfuerzo de realismo. Las interpretaciones y los análisis fueron contradictorios: el monetarista atribuyó las incoherencias del sistema a la globalización de los mercados y a la internacionalización de los capitales; el keynesiano dogmatizó sobre la ausencia de un relanzamiento cabal y concertado, promovido por la iniciativa pública preferentemente; el marxismo vio en aquellos sucesos el final del capitalismo monopolístico. Y el ciudadano, como siempre, asistió perplejo a la desconcertante controversia.

Naturalmente, aquella crisis, de tanta envergadura en lo económico, tenía que reflejarse en todos los ámbitos humanistas, agravando los riesgos de deflagración y de desintegración social y cultural. La crisis económica tuvo una consecuencia esencial: los países desarrollados, estimulados por el reto que suponía la ruptura del tradicional “statu quo”, iniciaron una importante revolución tecnológica en busca de mayores cotas de productividad para sus procesos industriales. Y surgió la era de la informática, el nacimiento del ordenador concebido como “máquina universal”. Ha dicho Pierre Levy que la informatización representa “la toma del poder del cálculo sobre el lenguaje”, entendiendo por lenguaje la propia visión del universo. En consecuencia, la cibernética supone también la pérdida del contacto del hombre con la realidad, la desculturización, la des-harmonía, la nueva era en que todo, hasta el azar o la espontaneidad, será codificado.

Semejante mudanza de criterios y, sobre todo, de valores, no es inocua para el mundo del arte. La maquinización, la deshumanización, la tecnificación, suponen para el artista, para el creador, una pérdida de función, tanto en el campo ideológico como en el político y en el económico. La estética y el arte se ven eclipsados por una oleada ascendente de racionalismo tecnocrático, las ideologías sufren un retroceso e incluso sucumben ante la eminencia del pragmatismo que deriva del superior imperio de los “robots”. Decrece el influjo del arte y de la creatividad sobre el cuerpo social; frente al “establishment” prestigioso e influyente de la Bauhaus, el arte moderno se vuelve, en cierto modo, testimonial y marginal, se crea un abismo de ruptura entre lo científico y lo estético, entre la cultura práctica y la filosofía.

Enlaces de interes:

-Hojas de Hierba

-Jacques Hachuel Collection

Via: Hachuelsanfernando.com

H Oil Group

13 Agosto 2009

El Grupo H Oil, fundado en 1987, tiene una sólida trayectoria en los campos de la exploración y comercialización de petróleo, gas y minerales y la gestión, estructuración y ejecución de proyectos de infraestructuras llave en mano. Desde la década de los setenta, sus promotores han venido desarrollando actividades en África, donde hoy concentran sus actividades, además de en la región de los Balcanes.

* Exploración Minera y Petrolífera

El modelo de negocio para la exploración de petróleo, gas y minerales se basa en identificación temprana de bloques con alto potencial de prospectividad y cuyo valor se establece gracias a la experiencia del equipo técnico del Grupo. Los pilares de la estrategia del Grupo H Oil en este negocio pasan por desarrollar sólidas relaciones con compañías nacionales de petróleo y minería, así como asociarnos con empresas locales.

H Oil ha establecido relaciones privilegiadas con compañías nacionales de petróleo en África, como Sonangol, La Congolaise des Hydrocarbures y Nile Petroleum Corporation.

En la actualidad, el Grupo cuenta con concesiones para exploración de petróleo y diamantes en Angola, la República Democrática del Congo y Sudán del Sur.

* Comercio de Materias Primas

En esta actividad de trading de materias primas, principalmente petróleo y productos derivados, la empresa ha alcanzado un volumen de 100,000 barriles/día con operaciones en diversos países; así, en Nigeria, el Grupo ha tenido acuerdos barter que han supuesto más de 90.000 barriles diarios de diversas calidades de petróleo a cambio de 600.000 toneladas anuales de productos refinados. En los años 90, el Grupo estuvo asociado con la Corporación Japonesa de Energía (JECO) mediante un “joint venture” para procesar 15.000 barriles diarios de crudo procedentes del Golfo Pérsico. JECO es una de las mayores corporaciones japonesas con una capacidad de refino superior a los 600.000 barriles/día y 7.000 gasolineras en Japón y el lejano Oriente.

* Proyectos de Infraestructuras Llave en Mano.

En los últimos 3 años, el Grupo ha participado, o participa en la actualidad, en proyectos de infraestructuras llave en mano por valor de más de €740 millones. El modelo de negocio que soporta esta actividad se basa en:

* Identificar y Seleccionar:  la concentración geográfica facilita un profundo conocimiento local que, a su vez, permite anticiparse en la identificación y selección de oportunidades. El Grupo cuenta con oficinas en Luanda, Juba, Kinshasa, Belgrado y Shanghái.
* Agrupar: Seleccionada una oportunidad, el Grupo cuenta con las capacidades y trayectoria para incorporar al proyecto a las compañías cuyo perfil más se adecúe para satisfacer los requerimientos técnicos establecidos por el cliente, como así lo acreditan los proyectos en colaboración con líderes tecnológicos como EADS/Astrium, Alcatel-Lucent, Andrade Gutiérrez o Ferrovial.

* Estructurar la Financiación: La experiencia del Grupo en África hace que dé prioridad a la búsqueda de financiación así como a la estructuración de vías para la constitución de garantías que sean, a la vez, asumibles para el cliente y adecuadas para la entidad financiadora del proyecto. Además de las líneas de financiación clásicas como las ofrecidas por la banca comercial en base a seguros a la exportación o fondos multilaterales, el Grupo ha estructurado financiaciones basadas en garantías petroleras y tiene una larga experiencia en operaciones barter y de intercambio de derechos de minería por infraestructuras.
* Comprar: Al tratarse de proyectos llave en mano, el Grupo lidera el proceso de compra de todos aquellos componentes fuera del ámbito de responsabilidad de los socios tecnológicos. La presencia del grupo en países como China ofrece una fuente competitiva de suministros.

* Gestión de Proyecto: Por encima de todas las capas de valor anteriores y acompañándolas a lo largo de la vida del proyecto, H Oil aporta la gestión integral del mismo, a la vez que asume la interlocución única con el cliente. Esto es posible al contar, también en éste área del negocio, con profesionales de prestigio reconocido en sus respectivos campos:

Alvaro Hachuel, Executive Vice President – Intl Business Development, Age 41 .

Carlos Alvarez Garcia, Senior Petroleum Geoscientist (Consultant), Age 52

Isaac Rodriguez Gonzalez, Senior E&P Engineer, Age 62

Luis Rodríguez Torrego, Senior Manager – Operations Team, Age 62

Alvaro Odriozola, Exploration Manager, Age 62